La tarde era
sumamente fría, pero mas que eso,
El frio mayor
parecía, anidárseme dentro del pecho…
Fue entonces
que me ofreciste tomar un café,
Lo compartimos,
sencillamente era ¡pésimo!
Pero casi no
lo notamos… me gustó escucharte
Tu diálogo
inteligente, con la humildad del genio
